La importancia que tiene el porcentaje de rebote para los fisioterapeutas y las clínicas

El porcentaje de rebote lo podríamos definir como la proporción de sesiones en las que los visitantes de nuestro sitio web entraron, miraron y se marcharon sin pulsar en nuestra página, es decir, que no interactuaron con nuestro sitio web.

Así definido parece que tener un elevado porcentaje de rebote no es nada deseable pues ni siquiera hemos logrado despertar el interés para que esos visitantes consulten otras páginas además de la que le sirvió de entrada, o presentación, para nuestro proyecto en Internet.

Sin embargo esta manera de valorar el porcentaje de rebote es por completo incorrecta ya que no tiene en cuenta multitud de situaciones en las que ese indicador nos puede estar informando, con valores elevados, de que nuestro trabajo en esas páginas de entrada es inmejorable.

Tu cuenta en Analytics

Antes de continuar con este tema sería bueno recordar que no hay manera de conocer el porcentaje de rebote si no estamos utilizando un programa de analítica web como puede ser Analytics.

Si todavía no estás utilizando Analytics te aconsejo que ahora mismo te des de alta en https://www.google.es/intl/es/analytics/

Si te surge alguna duda sobre cómo generar e insertar en tu sitio web el código de Analytics, consulta esta breve guía:

https://support.google.com/analytics/answer/1008080

De cualquier manera en próximos artículos voy a entrar en detalles sobre este programa que puede ser muy útil para los fisioterapeutas, así que aprovecharé para crear una guía que incluirá el proceso de alta.

Volviendo al tema del porcentaje de rebote vamos a ver a continuación dos capturas de pantalla donde se muestra el valor de ese indicador para dos sitios web.

Dos casos extremos del porcentaje de rebote

En el primer sitios web, dedicado al sector de la salud, el porcentaje de rebote es bastante elevado, de un 83,5%.

En el segundo sitio web, dedicado al sector del turismo, el porcentaje de rebote es tremendamente pequeño, de sólo un 0,7%.

He seleccionado estos dos ejemplos extremos para que podáis comprender que no tiene sentido valorar una cifra de porcentaje de rebote sin considerar la temática del sitio web y la estructura de sus páginas, porque en ambos sitios web el porcentaje de rebote refleja una situación normal y deseable.

En el sitio web dedicado a la salud, con cada una de sus páginas tratando un padecimiento diferente, lo que podemos esperar es que un porcentaje elevado de nuestros usuarios sólo se interesen por la página que fue ofrecida por Google como respuesta a su consulta.

De esta manera, si por ejemplo, alguien está interesado en la artrosis de rodilla, ¿por qué iba a perder su tiempo informándose sobre todas las dolencias posibles del cuerpo humano? Es indiferente que el sitio web tenga una calidad elevada porque los usuarios entran con un objetivo muy definido y todo lo que se salga de ese tema no les interesará.

Un porcentaje de rebote del 83,5% se podría considerar como bastante bueno para ese tipo de sitios web.

En el sitio web dedicado al turismo, en concreto a los atractivos de alguna ciudad turística, lo lógico es que los usuarios no sólo se interesen por una página, sino por otras en las que se complementa el ocio, gastronomía, cultura… de esa ciudad. Por lo tanto encontrar un porcentaje de rebote del 0,7% no es raro, aunque hay que reconocer que no es lo frecuente, y que para hacer posible ese porcentaje tan bajo es necesario que el sitio web tenga un contenido de gran calidad.

En este caso los usuarios entran al sitio web con la intención de obtener toda la información complementaria posible.

Por lo tanto, lo que vemos es que tanto un porcentaje de rebote muy elevado, como otro que tiende a cero, pueden considerarse positivos si tenemos en cuenta las características propias de cada sitio web.

Vamos a mejorar el porcentaje de rebote

Podemos influir en ese indicador para conseguir que los visitantes de nuestro sitio web se animen a visitar más páginas antes de marcharse, porque si bien la temática va a condicionar notablemente el porcentaje de rebote, no es menos cierto que a nuestro alcance tenemos varios recursos que nos ayudarán a que nuestros usuarios visiten más páginas antes de marcharse.

Algunos de los cambios que podemos realizar en nuestras páginas:

1- Incrementa la calidad de tus páginas, en su contenido y su apariencia.

Si de calidad de contenido hablamos, tendríamos que decir que no hay nada más repelente para los visitantes de un sitio web que encontrar una página sin interés alguno concebida para insertar publicidad o como simple excusa para intentar posicionarla por determinadas palabras clave.

Si nos ceñimos a la apariencia. Los muros de texto sin espaciado entre párrafos, o los que no incluyen absolutamente ningún estilo para resaltar contenido (negritas, listas numeradas…) suelen tener el mismo efecto repelente.

Si mejoramos el contenido y su apariencia, es posible que nuestros visitantes nos den una oportunidad para visitar algunas más de nuestras páginas.

2- Inserta enlaces en el cuerpo del texto.

Siempre deberíamos de recomendar, mediante la utilización de enlaces, otras páginas de nuestro sitio web que puedan ampliar el contenido de cada artículo.

Gracias a esos enlaces estaremos añadiendo invitaciones gratuitas para reducir nuestro porcentaje de rebote.

3- Añade una zona de artículos relacionados.

Se suele incluir automáticamente en la zona inferior de las páginas, tras el texto de cada artículo.

Su interés es claro como invitación para visitar más páginas.

4- Utiliza banners segmentados por categorías.

La utilización de banners anunciando algún servicio, oferta, o cualquier otra sección de nuestro sitio web, siempre que tenga relación con la página en cuestión, ayudará a que nuestros usuarios se interesen por visitar varias más de nuestras páginas.

Los banners los podemos colocar en alguna sidebar lateral, o en otras zonas, por debajo o por encima, del cuerpo de cada artículo.

La moderación, tanto en el tamaño como en la cantidad de banners, es lo deseable.

5- Reduce el tiempo de carga de la página.

Aunque las portadas, o páginas de entrada, suelen necesitar más tiempo de carga, no debería de suceder lo mismo con las páginas internas que suelen ser destino habitual de los visitantes que llegan a través de Google.

Si una página no termina de cargar, no animará precisamente a su lectura, y si no podemos ver ni siquiera la primera página, ¿alguien cree que serán muchas personas las que lleguen a ver una segunda página?

6- Soluciona cualquier error.

Los errores en las páginas nunca “hablan” bien de los propietarios de los sitios web que tienden a identificarse con proyectos descuidados.

Si al propietario del sitio web no le importa lo que suceda en sus páginas, ¿por qué debería de importarle a los visitantes lo que en ellas se les menciona?

Los errores no ayudan a generar confianza y por lo tanto la probabilidad de tener un porcentaje de rebote elevado es mayor.

7- No manipules el contenido de las páginas para posicionarlas.

¿Qué ocurriría si en una página que hemos posicionado con texto de poca, o mucha, calidad ofrecemos mensajes contradictorios?

Por ejemplo, imaginad que posicionamos para “fisioterapeuta Parkinson Madrid”, pero en realidad queremos hacer negocio venciendo medicamentos para el Parkinson y en la página incluimos anuncios de esos medicamentos por todos lados, y además añadimos referencias constantes en el texto.

Lo que sucederá es que alguien que esté buscando a un fisioterapeuta para sesiones orientadas al tratamiento del Parkinson quedará desconcertado y pensará que se ha confundido, o que Google le ha ofrecido la página incorrecta. Saldrá rebotado.

8- Cuidado con los enlaces a sitios web externos.

Cuando escribas algún artículo no añadas en las primeras líneas enlaces a páginas externas, y cuando utilices este tipo de enlaces que sea siempre con la indicación de abrir las páginas en una nueva ventana.

Con la configuración de Analytics, tal y como se genera el código para insertarlo en nuestras páginas, hay un par de detalles importantes que debemos de tener en cuenta:

  1. Cuando un usuario entra en nuestra página de destino y no interactúa con ella, aunque se mantenga media hora leyendo, contará como un rebote, es decir, para Analytics ese usuario se comporta igual que otro que a los pocos segundos se marche.
  2. Analytics le asigna a todos los rebotes un tiempo de permanencia de 0 segundos. Con lo cual el tiempo total de permanencia en nuestras páginas caerá sensiblemente por esos rebotes.

Mirad la anterior captura de pantalla de la zona de visitas de Analytics. El sitio web en cuestión tiene un porcentaje de rebote del 100%, así que lógicamente en cada sesión sólo se verá 1 página, y el tiempo de permanencia en dicha página será de 0 segundos.

Esta manera de valorar los rebotes puede ser poco útil si tenemos, por ejemplo, un sitio web de una sola página, o si nuestro sitio web tiene páginas concebidas para la rápida captación de contactos (es el caso de las landing pages).

En esos casos lo que podríamos hacer es modificar lo que Analytics considera como rebote. Supongamos que para nosotros un usuario que esté en una página más de 30 segundos, ya deja de ser un “reboteador”, ¿podríamos imponerle a Analytics esta nueva manera de contabilizar los rebotes? Es lo que vamos a ver ahora.

Antes de hacer cualquier cambio tenemos que pensar que el plazo de tiempo que asignemos dependerá del tamaño de nuestras páginas, de su función (corporativa, lading page, blog…), incluso de la sección o categoría, así que en tu caso puedes variar ese periodo de tiempo adaptándolo a lo que consideres más acertado.

Lo que vamos a hacer es modificar la manera de contabilizar de Analytics con los rebotes generando un evento que se puede traducir en palabras de la siguiente manera:

“Si un usuario pasa más de 30 segundos en la página de entrada, considera que es como si hubiese entrado en otra página y no lo cuentes como rebote”

Eso traducido a código se escribe así:

setTimeout("ga('send','event','ajuste tasa rebote','visita 30 segundos')",30000);

Ese código lo tenemos que insertar dentro de nuestro código de Analytics, justo por encima del </script> que aparece al final.

Gracias a esa modificación, cada usuario que pase más de 30 segundos no dará lugar a una sesión calificada como rebote.

¿Qué utilidad tiene esto para nosotros?

En los casos antes mencionados, sitios web de una página o landing pages, nos podría servir para diferenciar las visitas que sí han tenido interés en nuestras páginas, de esas otras que entraron y salieron en un plazo de tiempo demasiado breve.

En los demás casos es preferible seguir sin actualizar el código de Analytics.

De cualquier manera esa modificación no cambiará la cantidad de rebotes, que es lo que de verdad habría que corregir con las medidas propuestas.

En cuestiones seo es muy fácil perder el norte con obsesiones que rozan el absurdo.

¿Me penalizará Google si tengo un porcentaje de rebote elevado?

¿Perderán posiciones mis páginas si mi porcentaje de rebote es superior al 90%?

¿Puedo comprar algún programa para controlar diariamente el porcentaje de rebote?

¿Soy peor persona que otra que tenga un porcentaje de rebote muy bajo?

Sin duda que la enorme cantidad de información que maneja Analytics, y por lo tanto Google, le permite saber, por ejemplo, si un sitio web dedicado a ofrecer servicios de fisioterapia se mueve dentro de unos límites “normales” o “aceptables” en su porcentaje de rebote, pero no creáis que es tan fácil utilizar ese valor porque no todos los sitios web son iguales, y esa tasa podría variar notablemente sin que el factor clave fuese la calidad.

Por lo tanto sería absurdo que estableciésemos un valor genérico, como se suele mencionar en algunas páginas, creyendo que si no conseguimos bajar de un porcentaje de rebote del 80% es porque algo estamos haciendo mal.

Nuestro objetivo debe de ser siempre ofrecer un contenido de calidad, con unas ofertas comerciales claras pero no demasiado invasivas que animen a contactar, y a partir de ahí sería bueno dejarle libertad a nuestros visitantes para que reboten si ese es su deseo.

Aunque Google puede tener en cuenta los rebotes para valorar nuestras páginas, o más que los rebotes tal y como los considera Analytics sería el tiempo de permanencia, si hacemos bien nuestro trabajo y tenemos en cuenta las medidas mencionadas para reducir el porcentaje de rebote, no hay razón para obsesionarse con este tema.

Ya hemos visto que no tiene sentido establecer un porcentaje de rebote óptimo y que sea válido para todos los sitios web, y además en algunos casos lo lógico es que ese porcentaje sea muy elevado y en otros muy pequeño.

Sin embargo no todo es tan relativo como puede parecer porque si en un sitio web corporativo, por ejemplo, de nuestra clínica de fisioterapia, tenemos un porcentaje de rebote del 95%, es casi evidente que algo estaremos haciendo mal.

Para estos casos no se pueden dar recetas mágicas. Sería necesario revisar el sitio web al completo para investigar qué está sucediendo, y así evitar la pérdida de oportunidades para captar clientes, sobre todo si ese porcentaje lo tenemos en el canal de búsquedas orgánicas.

Para concretar, vamos a ver una serie de valores aceptables del porcentaje de rebote dependiendo del tipo de sitio web o zona del mismo:

Landing pages: 75-95% (es fundamental conocer de cómo se realiza la conversión-envío del formulario)

Blogs: 60-95% (muy variable dependiendo de la temática)

Sitios web corporativos o de servicios: 10-50% (si los visitantes entran por la página de un servicio y ni siquiera visitan la página “quiénes somos” o “contacto”, con lo cual dejarían de ser reboteadores, algo se está haciendo mal).

 

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