Emprender por tu cuenta, o integrarte en un proyecto que ya funciona, ¿qué elegir?

Cuando un fisioterapeuta pone en marcha su empresa, ya sea para la atención a pacientes en una clínica, o para la atención domiciliaria, es consciente de que Internet debería de ser una parte importante de su proyecto.

Tener un sitio web, o disponer de una página en Facebook, o contar con un canal de vídeos… deberían de ser en mayor o menor medida los que diese forma a su presencia en Internet, ya sea para captar nuevos clientes, fidelizar a los que vaya consiguiendo o como estrategia para que su marca se asocie a un tipo de servicio y nivel de calidad.

Sucede, sin embargo, que no siempre lo deseable, incluso lo que puede parecer obligado, va a resultar posible.

En ocasiones se ponen en marcha estos proyectos con muy poco dinero, y la captación de clientes no colabora como sería de esperar, a lo que se le suma la inevitable presión fiscal y la no menos molesta presión de la competencia.

En estos casos, ¿quién tiene tiempo y dinero para dedicarle a Internet todo lo que reclama?

Lo que sucede cuando se invierte poco, mal y sin confianza

La primera duda que puede tener un emprendedor, un fisioterapeuta que comienza ahora con su labor profesional, es si de verdad le va a merecer la pena invertir dinero en Internet.

Puede parecer una duda muy poco razonable a la vista de lo que tanto se suele mencionar sobre que el futuro (más bien el presente) está en Internet, pero a mi parecer no sólo es una duda lógica sino que además, en algunos casos, lanzarse a invertir en Internet es equivalente a perder el tiempo y el dinero.

¿Cómo puede saber un fisioterapeuta en qué casos no resulta interesante invertir para trasladar a Internet su proyecto empresarial?

Para simplificar un poco, vamos a imaginar el caso de un fisioterapeuta que quiere poner en marcha una pequeña clínica y tiene el dinero justo para el alquiler del local, el mobiliario y poco más.

Para comenzar con un proyecto en Internet deberá de registrar un dominio, tendrá que contratar un alojamiento y deberá de encargarle a alguna empresa que le cree su sitio web.

Todo esto puede tener un precio muy variable, pero si el fisioterapeuta en cuestión consigue localizar una empresa que ofrezca un buen servicio a precios económicos, puede que no tenga que gastar más de 500-1.500 euros.

Pienso que es una cantidad asumible para la mayoría, pero con esa inversión inicial lo que va a tener es un sitio web que sólo será útil para incluir su dirección en las tarjetas de visita, es decir, que se puede ir olvidando de que esos 1.000 euros transformen en nuevos clientes.

Un nuevo sitio web, con un dominio recién registrado, parte de la situación más desfavorable que podamos imaginar en Internet, por lo menos si consideramos qué valor tiene para Google.

Consideramos un sitio web que seguramente no tendrá casi nada de contenido, tal vez cinco o diez páginas, que además carece de historial, de enlaces externos… y por lo tanto lo que podemos esperar es que las visitas recibidas desde el buscador sean, más o menos, ninguna salvo la nuestra y la de nuestros conocidos.

Si queremos conseguir visitas de calidad que lleguen desde Google, es decir, de personas que podamos considerar como potenciales clientes, va a resultar inevitable que comencemos con la publicación de nuevas páginas y que esto se realice de manera constante y con una frecuencia elevada en los primeros meses.

¿Tiene el fisioterapeuta tiempo, o dinero suficiente, para contratar a alguien que realice esa tarea?

Antes de responder a esa pregunta, tal vez nuestro fisioterapeuta debería de responder a otra no menos crítica, ¿puede esperar uno o dos años hasta que las visitas realmente le aporten una cantidad de clientes que convierta su inversión en rentable?

Aunque es cierto que desde las primeras semanas vamos a conseguir visitas interesantes para nosotros, no es menos cierto que el porcentaje de las que se transformarán en clientes será bastante bajo y eso nos demostrará que vamos a tener que llegar a publicar 50, 100, 300… artículos para empezar a ver algo de color en todo esto de Internet.

La situación de nuestro fisioterapeuta se complica, pues no sólo le estamos reclamando más tiempo/dinero, sino que además le estamos diciendo que va a tener que esperar uno o dos años para que todo ese trabajo/dinero empiece, tal vez, a dar sus frutos de manera generosa.

No olvidemos que nadie le va a asegurar los resultados, ¿o acaso alguien puede tener certeza absoluta con Google?

Lo normal será que si hace un buen trabajo en Internet, todo vaya bien, pero ¿acaso un fisioterapeuta tiene conocimientos propios de quienes se dedican a las tareas seo (search engine optimization)? Por lo general, no.

Eso quiere decir que si nuestro fisioterapeuta no quiere perder su tiempo y su dinero para descubrir después de dos años que hizo mal su trabajo, resulta obligado que contrate los servicios de una empresa seo.

Llegados a este punto de exigencias es probable que las dudas sobre poner en marcha el proyecto sean más que razonables, más aún si consideramos que para obtener resultados inicialmente, que es lo que todos quieren, va a resultar inevitable invertir en Adwords y/o en Facebook ads.

De nuevo nos preguntamos si nuestro fisioterapeuta tiene tiempo/dinero/conocimientos suficientes para poner en marcha una de esas campañas, y lo más probable es que habiendo llegado a este nivel de exigencias, nuestro fisioterapeuta decida no continuar.

En realidad lo que acabo de mencionar casi nunca sucede así. Lo más frecuente es que los proyectos se pongan en marcha, y se aborden desde varios flancos, pero casi siempre se quedan a medias, incluso en los inicios, y por lo tanto casi no se consiguen nuevos clientes a través de Internet, ni tampoco se pierde demasiado dinero, eso es cierto, pero las oportunidades que estamos desaprovechando son las que ayudan a sumar clientes a nuestra competencia.

Esta manera de relacionarse con Internet, que constantemente excluye cualquier acción que pueda suponer una inversión constante a lo largo del tiempo, o que la reduce a su mínima expresión invirtiendo de manera casi testimonial, se ha interiorizado en multitud de empresas como si fuese la conclusión lógica por la pobreza de resultados, cuando la realidad es que la falta de resultados es la conclusión inevitable cuando se invierte poco, y mal.

Si tienes poco dinero

Si quieres tener tu propia identidad y no te asusta tener que esperar unos años para ver resultados en Internet, entonces invierte lo que puedas, aunque sea poco dinero, pero siempre con el consejo de alguna empresa seo. Avanza poco a poco, sin pausa, sabiendo que el trabajo bien hecho tendrá su recompensa, tardía.

Si no quieres, o no puedes, esperar, y estás desorientado sobre lo que puedes o debes de hacer, y tampoco quieres dedicar tu tiempo a Internet sino a la fisioterapia, pero no quieres prescindir de Internet, entonces lo más acertado en tu caso es que recurras a proyectos que ya funcionan porque eso te permitirá ganar en un instante, un par de años, te ahorrarás el dinero necesario para llegar a esa situación, y además si quieres plantearte más adelante, cuando tu economía mejore, un proyecto independiente, nada te lo impedirá.

 

Si el dinero no es el problema

Si no quieres perder tu tiempo y deseas avanzar con resultados aunque con un gasto moderado,  plantéate una inversión mínima de unos 100-200 euros/mes, teniendo en cuenta que es muy poco dinero si quieres tener el asesoramiento de una empresa seo, quieres contar con redactores, deseas poner en marcha unas campañas en Adwords y Facebook ads… lo más razonable es que superes los 300-500 euros/mes, que no deja de ser una cantidad moderada pero que si te sitúa ante una realidad completamente diferente en la que tendrás opción a captar clientes.

Si quieres que tu empresa se sitúe como referencia en tu ciudad, y quieres que todos tus potenciales clientes te conozcan, entonces primero tendríamos que saber de qué ciudad se trata, pues no es lo mismo plantear un proyecto para Madrid que para Zamora pues el número y la fuerza de los competidores va a variar de manera notable. De cualquier manera deberías de ir pensando que en tu caso una inversión mínima de unos 1.000-1.500 euros/mes va a resultar inevitable. El sector de la fisioterapia no es de los más competidos en Internet, pues de serlo esa inversión se debería de duplicar o triplicar.

En resumen

Si ni siquiera puedes gastar 100 euros al mes en tu proyecto en Internet no hay manera posible de que en un plazo breve de tiempo puedas conseguir que el canal de búsquedas orgánicas te aporte clientes. En ese caso tal vez lo mejor sería que lo invirtieses todo el dinero en algún programa como Adwords, pero ten en cuenta que de esa cantidad vas a tener que descontar, como mínimo, lo que te cuesta el hosting, y que todo lo demás, desde el control y seguridad de tu sitio web, la creación y seguimiento de la campaña de publicidad, todo, lo vas a tener que gestionar tú.

En este caso no se puede considerar que emprender en solitario sea lo más acertado. En tu caso es posible que la integración en un proyecto que ya esté funcionando fuese lo que más te conviene.

A partir de 100 euros, pero sobre todo a partir de triplicar esa cantidad, se empiezan a abrir posibilidades interesantes para que puedas poner en marcha un proyecto de manera independiente, aunque la integración en algún proyecto existente sigue siendo una opción que puede resultar atractiva e interesante.

 

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